
En una de estas aventuras Bilbo Bolsón se hace con un Anillo muy especial, que le roba (y posteriormente le gana en un concurso de adivinanzas) a una extraña criatura llamada Gollum. Al ponérselo, Bilbo descubre que este extraño artefacto le hace invisible. No conoce todavía (y tardará muchos años en hacerlo) el verdadero peligro que conllevará la posesión de ese Anillo.
Bilbo Bolsón, nuestro hobbit, termina regresando a la Comarca triunfante por la aventura pero triste por el devenir de los acontecimientos finales. Se lleva a su casa, de vuelta, un enorme tesoro (la parte que le correspondía según el contrato firmado antes de llevar a cabo esta aventura) y el Anillo mágico, que termina poseyendo y utilizando a placer hasta los acontecimientos que se desvelan en El Señor de los Anillos.